24/3 DE VERDAD
Autor: Juan Martín Perkins
Por citar algunas de las verdades aberrantes que nos animamos a decir en las redes, las de esta semana dicen que vivimos en una sociedad en donde los homosexuales hablan de moral, los transgénero sobre biología, los que matan bebés se llenan la boca con los derechos humanos y los socialistas dan clases de economía.
La lógica satánica te dice que un niño por nacer no es un humano y un tipo disfrazado de Barbie es una mujer.
Abortar no las libera, las hace mamá de un niño muerto, pero se pintan el pelo de violeta y te gritan en la cara que es su cuerpo y su decisión…
La semana próxima nos sorprenderá un nuevo 24 de marzo y no me quiero olvidar de Cristina en el juicio oral contestando cuál es su apodo… porque a cada chancho le llega su San Martín y a la ex presidente hay que pedirle que no levante tanto la voz y el dedo acusador, porque allí está compareciendo como rea.
Según internet, es “la chorra” y me dio para pensar y reflexionar sobre qué hacemos tan mal nosotros los ciudadanos, para construir semejante vergüenza de realidad.
Yo creo que todo proviene de nuestro gran pecado capital argentino, nuestros 50 años de relato de venganza sobre lo que pasó el 24 de marzo de 1976.
Así banalizamos las palabras con su uso excesivo y falta de reflexión, convirtiendo a las acciones en ordinarias y superficiales. La verdad dejó de importar y se puso a la memoria y a la justicia (prevaricadora) en el altar para mentirnos y poder robarnos.
El documento de la Conferencia Episcopal es una prueba que no explicaré porque es una obviedad que da vergüenza, pero sirve para entender los alcances de la complicidad.
Hay una luz al final del túnel, un comunicado firmado por las autoridades de un colegio de una ciudad de la provincia de Bs As que informa al alumnado y a sus padres, sobre los sucesos históricos del proceso iniciado en 1976. ¡¡¡Por fin!!!
Valiente iniciativa que afronta la verdad y la expresa cruda, sincera y completa para los jóvenes que no tienen ni idea sobre la historia real de lo acontecido y que tienen derecho de saber la verdad sobre el vendaval de violencia y muerte que se extendió y provocó el 24 de marzo… y cuando las FFAA tomaron el poder, la Argentina ya se debatía en un baño de sangre provocado por el terrorismo. Atentados indiscriminados, secuestros extorsivos, bombas, tomas de comisarías y cuarteles militares, asesinatos de civiles, niños, profesores universitarios, padres de familia, empresarios, sacerdotes, todos fueron blanco de las armas de los terroristas.
Hay que contarles también que a ese caos hay que agregar el desorden social masivo, inflación galopante, caos económico y sindicatos en pie de guerra… todo un combo que llevó a la ciudadanía a clamar por aniquilar el accionar subversivo.
Como en toda guerra, el primer derrotado es la verdad y pasado el peligro, el soldado al olvido.
Se acusó a los militares de utilizar métodos ilegales e inmorales y la “justicia” demostró después que se cometieron actos moralmente inaceptables.
Los derrotados en la guerra se fueron encumbrando en los puestos más altos del gobierno y desde allí, instrumentaron la venganza del desprestigio, mentira y falsos juicios.
Hicieron del genuino dolor de las víctimas un vil negocio al que alguna vez un ex presidente llamó “el curro de los DDHH”. Y la verdad quedó oculta durante 50 años.
Es de esperar que empecemos a correr el velo y usemos esta fecha de feriado doble para reflexionar, ¡tenemos militares presos políticos muriendo injustamente en la mazmorra!
La injusticia nos hace miserables, la mentira nos seca el alma y la maldad nos manda al infierno.
Juan Martín Perkins
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