ALGO HUELE A PODRIDO
Autora: Iris Speroni (@SperoniIris)
Periódicamente publico análisis sobre las estadísticas del INCUCAI.
Algunas de las publicaciones anteriores:
DE ESTEBAN ECHEVERRÍA A AVENIDA DEL LIBERTADOR
https://restaurarg.blogspot.com/2023/07/de-esteban-echeverria-avenida-del.html
Fecha: 15 de julio de 2023
INCUCAI
https://restaurarg.blogspot.com/2023/12/incucai.html
Fecha: 9 de diciembre de 2023
DAME UN RIÑÓN
https://restaurarg.blogspot.com/2024/07/dame-un-rinon.html
Fecha: 13 de julio de 2024
También me pronuncié en contra de la Ley Justina en La Prensa:
HAY QUE REVISAR LA LEY JUSTINA, La Prensa, en la edición del 20 de julio del 2018.
https://www.laprensa.com.ar/466645-Hay-que-revisar-la-Ley-Justina.note.aspx
Así que me dispuse a hacer una revisión general.
Sorpresa.
La última memoria anual, la cual indica cuántos transplantes se hicieron, dónde, en qué provincias, de qué órganos y a quiénes se colocaron, no se publica desde el cambio de gobierno. La última publicada es la 2022, editada en junio de 2023 bajo la autoridad de la ministra Carla Vizzoti. Memoria 2022.
Lo pueden comprobar con sus ojos en REPORTES Y ESTADÍSTICAS del INCUCAI.
Una verdadera pena.
¿Sigue igual? ¿Esos maravillosos hospitales privados argentinos que sí colocan órganos en sus pacientes comenzaron a donar o todo sigue igual?
En los artículos anteriores detallé cómo ustedes mismos podía consultar las estadísticas publicadas en el sistema CRESI .
Acá quise averiguar cuántos extranjeros habían recibido órganos transplantados.
En el artículo INCUCAI expuse que en el año 2022 los extranjeros habían recibido:
56 riñones.
40 hígados.
6 corazones
1 pulmón.
85 córneas.
182 “sistema osteo articular”.
9 válvulas cardíacas.
Entonces me dispuse a replicar la consulta. Ahora, 21 de marzo de 2026, encontré este menú:
El mismo brinda 17 opciones. La 18 donde explicita la nacionalidad de los receptores, fue omitida.En efecto. Desapareció la opción 18, donde se publica la nacionalidad del receptor. Sí se mantiene la que informa la nacionalidad de a quien se le practica la ablación (opción 15).
Sí se mantiene para el 2025, la discriminación de los transplantes por establecimiento. Siguen predominando los privados. Ejemplo, Nephrology hizo 210 transplantes en el 2025. No sabemos cuántos son extranjeros de ese número.
Corolario
El INCUCAI siempre fue extremadamente opaco. El respeto a la privacidad del paciente que recibió el transplante y a la del individuo que sufrió la ablación hace que todo el proceso de selección y asignación sea una caja negra.
Lo teníamos todos muy claro desde el momento que el ídolo popular Sandro fuera receptor y desde que se promulgara la Ley Justina, que permite la ablación de gente que nunca dio el consentimiento.
Tampoco tenemos conocimiento de auditorías periódicas, ya sea por la SIGEN como por la AGN, o en su defecto, por auditorías internas o internacionales.
Ahora, además, vemos que se han cercenado algunos menúes (como el que permite solicitar la nacionalidad de los receptores) y la no publicación de la memoria.
El resto sigue igual. Los donantes provienen de los hospitales, algunos de ellos ubicados en los barrios más pobres del Conurbano. El listado de las principales instituciones que colocan los órganos (receptores) se puede obtener y publiqué el cuadro que incluye a los primeros diez.
Recordatorio
Algunos conceptos para las almas sensibles.
Con excepción de las córneas, todos los órganos deben provenir de pacientes vivos. La ablación (el retiro de los órganos) se realiza a individuos vivos. Caso contrario, el órgano no sirve.
Para poder hacer esto, se inventó una ficción legal, que es la “muerte cerebral”. Esto es declarado por algún profesional, quien en un acta, dictamina que una persona está viva pero su cerebro no. En algunos países hasta se hace un “camino de honor” donde se traslada el vivo en una camilla y personal del establecimiento simula darle sus respectos, tras lo cual ingresa en un quirófano donde es achurado. Esto es un ritual. Una persona está muerta cuando lo está. Si está parcialmente muerta, todavía está viva.
Este ceremonial burocrático, con mayor o menor semblanza de respetabilidad, según el país, es un rito.
Ningún ritual burocrático logra esconder que el sujeto de la ablación está vivo - como se observa en las fotos - y que este pequeño detalle no ha sido ampliamente explicado y divulgado desde que empezó la práctica a fines del SXX.
En cuanto a la ley Justina, ya me expresé oportunamente. Fue aprobada casi por unanimidad.
Siempre me pregunté por qué la presidente Cristina Fernández, de quien no hace falta abundar, gastó tanto dinero público en tener hospitales de alta complejidad en determinados municipios muy pobres. Todo cerró cuando empecé a estudiar las estadísticas del INCUCAI.
Esto es un gran negocio. Para las farmacéuticas, ya que se requieren medicamentos carísimos. Para los profesionales. En Argentina hay en abundancia y con excelente entrenamiento. Para los establecimientos que hacen los transplantes en pacientes ricos o con una buena cobertura o a extranjeros. Y, como no hay estadísticas, desconocemos si hay un mercado negro. Como sí lo hay en otros países.
Recomendación: pedir a organismo competente una auditoría y a las autoridades mantener, al menos, la publicación de la mínima información disponible hasta 2022.
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