LA OPCIÓN BENEDICTINA EN LA ARGENTINA DEL SIGLO XXI
Autora: Iris Speroni (@SperoniIris)
Para la mayoría de los mortales nos es difícil entender la maldad en estado puro.
¿Quién es malo? ¿Quién es 100% mala persona?
Cualquiera puede hacer el mal. Matar a alguien con el auto, no ayudar cuando otro está necesitado, no atender una llamada. Mala praxis profesional. Por desidia, negligencia o indiferencia.
Pero hay otros que sí piensan maldades. Que no tienen reparos cuando buscan un objetivo. Que hasta disfrutan en dañar. Existen personas que sienten placer en lastimar al vulnerable. Liberan dopamina. Que le quitan a otro "algo" porque ese otro es tonto/pobre/débil/ignorante y porque ser inteligente/rico/poderoso/educado les habilita al abuso. “Algo” puede ser un bien, un servicio, la dignidad o la vida.
Existen muchas obras de arte que exponen la maldad. Mi preferida es “El Sueño de los Héroes” de Adolfo Bioy Casares. Ahí entendí. Realmente entendí.
* * *
Hace un par de días el Ministerio de Capital Humano publicó un video donde anuncia que las bases de datos (sobre nosotros) en poder de estado se conectarán entre sí y los gobernantes tendrán la totalidad de información en la punta de los dedos.
Es sencillo aunar el anuncio del Ministerio con la residencia en el país de Pier Thiel.
Debemos recordar que Palantir es, sobre todas las cosas, un proveedor del estado.
Acá pueden suceder varias cosas:
que sea solamente un anuncio y como tantas otras cosas, quede en la nada. En esos casos, en general, el negocio del funcionario infiel es pagar una “seña” al contratista y luego no avanzar.
El segundo es contratar un servicio no muy sofisticado, pero que sí obliga al país por muchos años (hasta que se cambie la tecnología) a pagar abonos al contratista por el uso de software, más el negocio de las implementaciones y mantenimiento. El negocio ahí es el desarrollo y mantenimiento de software. También los abonos por acceso a las bases de datos. Ejemplo: si una repartición estatal usa correo electrónico de Microsoft debe pagar abonos anuales para su uso.
Existen otros motivos, los cuales podrán concretarse o no. Algunos están preocupados de que EEUU o Israel o la Unión Europea entren en nuestras bases de datos personalísimas. Lamento decirles que todos ellos entran como pancho por su casa. Son acuerdos “de colaboración”, que los diferentes gobiernos firmaron con gobiernos extranjeros, en cuanto a compartir inteligencia y otros datos. Tanto EEUU como Israel forman parte del diseño de la SIDE/SIE/AFI desde al menos dos décadas. Sí, con Kirchner también. Proceso acelerado por el atentado a la AMIA. Uno de los efectos colaterales del mismo. Otro sí digo: el Reino Unido tiene acuerdo de compartir información con EEUU e Israel. Por lo cual todo lo que tenga EEUU, lo tiene Reino Unido. Nuevamente, no es nuevo. En este estado de cosas, un contrato con Palantir no cambiaría mucho las cosas en cuanto a quiénes tendrían acceso a nuestras bases de datos. Y dadas las periódicas brechas de seguridad, diría que las bases argentinas las tienen todos. Lo diferente sería que en vez de la AFI darle una carpeta a su par de EEUU, le estaríamos pagando a un privado para que éste le ordene la información (elabore la carpeta) a los servicios propios o foráneos.
Las empresas informáticas norteamericanas, para poder tener casa matriz en EEUU, cotizar en bolsa y poder venderles sus servicios al estado deben dar total acceso al gobierno (a cualquiera de sus agencias: FBI, NSA, HOMELAND, CIA, HHS, USDA, DOJ y todas las que no conocemos) de toda información que tengan en sus bases de datos. Ejemplo: si un banco X en Rumania corre sobre base Oracle/SAF o cualquier otra y NSA le pide los datos bancarios de un ciudadano rumano, la empresa norteamericana está obligada a darle todos los datos bancarios del ciudadano rumano Y en el banco X. Otro ejemplo: si USDA le pidiera los datos de vacunación de las vacas del ganadero Z en Baradero, y el SENASA tuviera sus datos en una base de datos de una empresa norteamericana, ésta debe dárselo. Si una repartición argentina usa un correo electrónico Microsoft, esta empresa debe entregar los correos de cualquier usuario si una agencia estatal se lo pide. Diría que hoy por hoy, no sé a qué no tiene acceso el gobierno de EEUU. Palantir sólo le daría esa información ordenada y pagada por el erario argentino. Debemos recordar que Palantir es una empresa fundada por la CIA y Thiel y Karp son accionistas minoritarios y en el mejor de los casos “beards” o apoderados que hablan en su nombre.
Les recomiendo que lean el artículo de Santiago González (@gauchomalo140) EL VECINO PETER Y SU AMIGO .
Acá pueden pasar varias cosas, en Argentina, EEUU y Gran Bretaña. Son escenarios distintos que trataré de enunciarlos:
Un tuitero vaticinó que Trump cubre en EEUU el rol que Gorbachev ejecutó en Rusia hace treinta años: acelerar la entropía y la disolución. Dentro de ese escenario (tan novelesco o más pedestre) se incluye la destrucción del dólar y la sustitución por otro tipo de dinero, uno de control social (CDBC) o uno privado (como mercado pago acá) o el retorno a los metales preciosos o lo que sea. En ese escenario, la pérdida de centralidad de EEUU puede ser una posibilidad.
Gran Bretaña enfrenta serios problemas sociales, legales (ha modificado en las últimas dos décadas todo su orden legal), industriales, comerciales y políticos. Todos ellos problemas fabricados por su propia élite. Una posibilidad es que la élite (la City de Londres) mude de huésped, a India o a China. Algo que ya había vaticinado el Grupo Milne en 1904.
El ascenso de China es un hecho. Parte por perseverancia y organización de la propia China (“Sólo la organización vence al tiempo”), parte por acuerdos de la jerarquía china con la City de Londres, básicamente a través de Henry Kissinger. Recuerden que Henry Kissinger con 100 años visitó China y recibió honores de jefe de estado. Junio 2023.
Está claro que la destrucción de la Argentina como la conocemos está planificada dentro de este orden de cosas. Nada nuevo. Nos invadieron en 1806 y 1807, bloquearon el puerto de Buenos Aires un puñado de veces (mientras Inglaterra conquistaba China con la guerra del opio), y tuvimos una relación de relativa sumisión con deudas varias y respeto mutuo logrado a paradas de carro ocasionales. 1955 costó desarmar el Pulqui. 1983 el proyecto de cohetería (Cóndor) y la Fábrica Militar de Aviones y la destrucción de la flota mercante y de guerra. Pareciera que le toca el tiempo al proyecto nuclear y satelital. Hay veces que se gana y hay veces que los gobernantes colaboran con el extranjero.
Las estrategias acá son pocas, pero las hay. Una es aguantar. Esperar con más orden que el foráneo entrópico (me refiere a EEUU, GB). Tener una relación adulta con China, que no se encuentra en un proceso entrópico. Es una especie de chicken game. Quien aguanta más. O dicho de otra manera, tratar de estar lo más enteros posibles hasta que estos países se desgranen. Para ello es imprescindible no entrar nosotros en un proceso entrópico. El panfleto de autoayuda de Karp (ver Santiago González, op. citada) va en la dirección de frenar el caos y el proceso de descomposición norteamericano. Un ejemplo de entropía es la publicidad de los eventos ocurridos en la Isla de Epstein y su rancho Zorro, entre otros escándalos similares.
La solución al tema de sistemas gubernamentales es de fácil concepción y difícil factura: desarrollar nuestros propios sistemas, con nuestros propios profesionales, en lugar de usar Microsoft, Oracle, SAF, etc. Es decir, lo mismo que con el Plan Nuclear, satélites o patentar nuestras propias semillas.
Nuestro mayor riesgo es que nos conviertan en Ucrania. A Ucrania le hicieron un golpe de estado blando, la CIA cubrió todos los puestos claves y BlackRock y Vanguard poseen casi todo el agro ucraniano, que junto al nuestro y el norteamericano son las tres praderas más fértiles del mundo. Ahora están endeudadísimos, con parte de la población muerta o en servidumbre, los servicios en poder de extranjeros y parte del país destruído.
Por lo tanto, creo que tenemos por delante un largo período de apretar los dientes y aguantar. No perder la identidad nacional (como no se perdió durante los durísimos años del SXIX). Aguantar enteros, cohesionados, lo mejor vestidos y alimentados posibles, mantener la comunidad y esperar que los otros se desarmen por sus problemas internos - antes de que nos suceda a nosotros lo mismo. Como dije, una carrera a ver quién se desgrana antes.
Dreher habla de un futuro benedictino, con el catolicismo perseguido desde el poder, las comunidades vigiladas, con valores distintos a los nuestros y con un fuerte refugio en la intimidad y la familia cercana y en prepararse para un futuro que puede ser lejano.
Piensen esto:
- Durante décadas los soviéticos persiguieron al catolicismo en Rusia. Asesinaron millones. Prohibieron la profesión del culto. Destruyeron iglesias. Separaron a los hijos de los padres. Hicieron de todo. Hoy es un país fuertemente católico ortodoxo, con trabajo, prosperidad creciente y reducción de sus deudas soberanas.
- Los musulmanes invadieron España. Esclavizaron, asesinaron, quemaron iglesias, se robaron todo. Siglos llevó expulsarlos. Pero se hizo.
Lo nuestro no es de hoy. Palantir es solamente otra cara de 1806. Hasta me atrevería a decir que el Almirante William Beresford era brillante y un excelente militar (como lo demostró en las guerras napoleónicas), probablemente más que los que nos mandaron acá. Y acá estamos.
A no bajar los brazos. A mantener vivas las claridad de ideas, la historia y geografía de la nación, amar la familia, a la Patria y a nuestro Pueblo. Con la protección de Dios, fuente de toda Razón y Justicia.
El Diablo puede ganar…temporariamente.
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Lecturas recomendadas:
EL VECINO PETER Y SU AMIGO,
https://restaurarg.blogspot.com/2026/05/el-vecino-peter-y-su-amigo.html
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